Semana 7 - Perspectivas conductuales del aprendizaje
El aprendizaje ocurre a través de muchos comportamientos diferentes: modelaje, imitación, asociaciones, etc. La perspectiva conductual del aprendizaje generalmente asume que el resultado del aprendizaje es un cambio en el comportamiento y enfatiza los efectos o la influencia de estímulos externos en las personas.
Algo que es sumamente importante a la hora de trabajar con un niño, siendo profesora, psicóloga o cualquier otra profesión, es saber cómo manejar el comportamiento no deseado. Con niños, es muy común que esto llegue a ocurrir, ya que hay veces que los métodos de enseñanza fallan o que pueden existir influencias negativas que afecten el comportamiento del niño. Para solucionar esta situación, existen cuatro posibles enfoques: reforzamiento negativo, regaño, costo de respuesta y aislación social.
1. Reforzamiento negativo: Hay ciertas reglas para este tipo de reforzamiento. El profesional debe describir el cambio que es deseado de una manera positiva, no debe engañar al niño y tiene que estar seguro de poder cumplir ese reforzamiento negativo y hacerlo. Aunque el niño se queje el profesional de igual manera debe de cumplir con la situación, ya que sino el niño perdería respeto y no tendría consecuencias por su comportamiento.
2. Regaño: Los regaños calmados, suaves y privados son más efectivos que los regaños públicos y fuertes para disminuir un comportamiento disruptivo. Si no son muy frecuentes y el ambiente es uno generalmente positivo y cálido, usualmente el niño va a responder a un regaño privado y suave.
3. Costo de respuesta: Por ciertas infracciones a las reglas, las personas pierden algún reforzador como dinero, tiempo, privilegios, etc. Con los niños, esto se puede implementar como una técnica de aprendizaje conductual que involucre pérdida de puntos o privilegios como seguimiento a comportamiento inapropiado.
4. Aislación social: Este enfoque también es conocido en ambientes de educación como "time-out". El proceso involucra retirar a un niño altamente disruptivo del lugar donde se esté dando el comportamiento por unos cinco o diez minutos. El niño debe ser colocado en un espacio poco interesante en el que su atención no vaya a ser robada y debe estar solo. Es importante entender que si el niño no asume el 'castigo' en ese tiempo, la cantidad de tiempo aislado no debe ser alargado.
Hay varias precauciones que los profesionales deben de entender sobre el castigo. Muchas veces, el castigo le dice a los niños lo que deben parar de hacer, pero no les enseña qué hacer como alternativa. El primer objetivo del castigo es cumplirlo y suprimir el comportamiento no deseado. El segundo objetivo es dejarle claro al niño lo que debería de hacer en vez de ese comportamiento y darle reforzamiento positivo por ese cambio. Asimismo, mientras el comportamiento no deseado está siendo suprimido, las respuestas alternativas positivas están siendo reforzadas. El castigo por sí solo no lleva a ningún comportamiento positivo, sino que tiende a enfocar a los niños en las consecuencias de sus acciones en vez de desafiarlos a pensar en el impacto de su comportamiento en otros.
Hay muchos niños, sobre todo últimamente que vivieron una pandemia y no han interactuado lo suficiente con otros niños, que tienen problemas de conducta. Es importante que nosotros, como futuros psicólogos o educadores, implementemos nuevas estrategias y comportamientos adecuados para poder ayudarle a estos niños a alterar su conducta de la manera más apropiada posible.
Mi pregunta hoy es, ¿han tenido alguna experiencia, ya sea negativa o positiva, con alguien que tenga dificultades conductuales?
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hola compañera, sinceramente me gustó mucho esta entrada, y pera responder su pregunta, recuerdo mucho una vez estando en el hospital de niños como voluntaria había una chica con muchos problemas conductuales, especialmente con las enfermeras, y justo ese día que fui había tenido un problema muy grande con una de las enfermeras e incluso llegó a la agresión, y me dijero que debía ir a pasar el rato con ella, y claro iba súper asustada con la chica. Pero para mi sorpresa la niña era muy dulce y no era para nada igual a lo que contaban las enfermeras y al finalizar les conté que la niña hbía sido súper dulce y no me creían - Gimenna Porras Segura
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